Cómo funciona
Todo lo que hace, y dónde se detiene.
Nada de esto ocurre a escondidas. Ves el navegador trabajar mientras trabaja, y el registro de cada paso queda guardado para que puedas volver atrás.
1. El perfil sale de tu currículum
Subes un PDF. El texto se lee y se organiza: experiencia, formación, competencias, idiomas, contacto. Pasa a ser tu base. Puedes corregirlo todo a mano, añadir lo que faltó, o escribirlo de cero si lo prefieres.
Todo lo que se escriba más tarde sale de aquí. Un perfil pobre da documentos pobres, y ningún modelo compensa datos que no existen.
2. Dices qué buscas
Puestos, ubicaciones, remoto o presencial, tipo de contrato, salario mínimo, y lo que quieres excluir. También eliges en qué sitios buscar.
3. La búsqueda abre las ofertas, una a una
El agente navega, abre cada anuncio y lee la descripción entera, no el título. La compara con tu perfil, da una puntuación de encaje y escribe por qué. Las ofertas que no encajan se descartan con el motivo a la vista.
Una búsqueda cuesta dos créditos, porque es el trabajo más pesado: son decenas de páginas abiertas y leídas.
4. Los documentos se escriben para esa oferta
Para cada oferta que elijas, sale un CV y una carta hechos para ese anuncio, a partir de los datos de tu perfil, con los colores de la empresa que contrata (o los tuyos, si lo prefieres).
Antes de que los veas, pasan por una verificación contra el perfil. Lo que no tenga apoyo en tus datos se señala, y decides tú.
5. El formulario se rellena, y se queda esperándote
El agente abre el formulario de candidatura, lo rellena campo a campo y adjunta los documentos. Después se detiene. Lees, corriges lo que quieras, y pulsas enviar. Una candidatura cuesta un crédito.
Cuándo te pregunta
Hay cosas que el agente no puede decidir por ti: pretensión salarial, disponibilidad para empezar, una pregunta abierta sobre motivación. En esos casos se detiene y pregunta, con el contexto delante.
Ante un bloqueo técnico (un campo que rechaza valores, una lista que no se abre) no pregunta nada: rellena lo que puede y te dice al final lo que quedó sin rellenar. Una pregunta que nadie puede responder desde el móvil no es una pregunta útil.
Y el acceso a los portales
Muchos portales exigen cuenta. Entras tú, en el propio sitio, dentro de la ventana del navegador. Los campos de contraseña se ocultan al agente antes de leer la página, así que lo que escribes en uno de ellos no llega a nuestro servidor.
La sesión que el sitio te devuelve puede quedar guardada, cifrada, durante 30 días, para que no tengas que entrar otra vez en cada candidatura. Cierras esa sesión cuando quieras.
Dónde se ejecuta esto
En el móvil, el navegador es la propia app. En el ordenador, el trabajo corre en un navegador del lado del servidor y tú ves su pantalla en directo. Puedes incluso cogerle el ratón a mitad, si quieres hacer algo a mano.